Después de un verano fatal… un otoño increíble.
Después de un verano fatal… un otoño increíble.
Y es que no puedo evitar que este niño me haga gracia.
Sus frases son coherentes, conexas entre sí, a diferencia de la gran mayoría del hip-hop nacional.
Pese a la simplicidad de rimas, de letras…
Te quiero!, solo tú y yo, difícil de explicar, fácil de sentir…
Ésta es nuestra historia, sólo tú y yo, nuestro cuento perfecto, nuestra historia de dos…
Hoy no quiero oir gritar.
Adoro a esta mujer.
Soy capaz…
Porque estás muerto.
Al fin.
Y ya sólo queda descansar.
Y empiezo a pensar, y empiezo a pensar que ya no hay más, sin ti ya no hay más, sin ti ya no hay más…
Hay caminos díficiles, y también caminos imposibles.
Y otra vez tú intentas ver batallas ganadas en la magia de tus cartas, tal vez no todo salga bien…
L’être humain s’est perdu trop centré sur l’avoir
Porque en ocasiones me da vergüenza pertenecer a esta especie.
… pero siempre habrá canciones que me emocionen. Hoy ha sido ésta. Será que estoy ñoña.
Y darle a “viejas” canciones nuevos significados…
“Lo tienes justo delante, a un metro de distancia…”
Mucho he tardado en poner esta canción…
Quizá, hace años, de haberla escuchado tanto, ha perdido algo de magia.
Porque a veces las palabras, por bonitas que sean, no son más que eso, palabras.